
Este es un concepto básico muy importante en el análisis de una incidencia de origen eléctrico. Esta conceptualización definida como dirección de la incidencia relacionara el tipo de daño existente entre la fuente y su carga.
Dicho concepto establecerá si el daño es producido por un agente externo al receptor o bien es producido por el propio receptor
En la verificación y diagnostico de incidencias de naturaleza eléctrica externa del suministro eléctrico, es de vital importancia establecer la secuencia del daño efecto entre la fuente y la carga en el momento de la avería, ya que esta secuencia establecerá el desarrollo de la incidencia y su diagnostico final.
Concepto fuente - carga

De una manera abstracta, podemos definir que todo sistema electrónico, desde un punto de vista eléctrico, consta de dos partes: Una encargada de suministrar la energía eléctrica (que denominaremos fuente de energía) y otra parte encargada de consumir dicha energía suministrada ( que denominaremos carga).
Físicamente se define que la carga consumirá mas o menos energía (intensidad) según sea su resistencia (impedancia) en unas condiciones de tensión (voltaje) establecidas por la fuente.
Podemos decir que en una situación normal, el estado de la carga (su impedancia) condicionara la cantidad de intensidad de corriente eléctrica que la fuente debe de suministrar a dicha carga (Potencia).
En condiciones de no avería la fuente suministrara una potencia (VA) a la carga, de forma que dicha potencia suministrada sea un 80% aproximadamente del total que dicha fuente es capaz de suministrar.
Avería electrónica propia. Dirección carga - fuente

Podemos afirmar que la carga condicionara el consumo total de energía, su estado (impedancia) será el factor determinante de este consumo.
En condiciones normales de trabajo existe un equilibrio entre la potencia consumida por la carga y la potencia suministrada por la fuente, siendo la potencia suministrada por la fuente siempre mayor que la energía consumida.
En situaciones de avería de la carga, puede ocurrir que la impedancia de dicha carga disminuya (cruce) y el consumo aumente por encima de la capacidad de suministro de la fuente.
Esta situación creara un estado de avería cuya dirección será de carga a fuente, ya que la carga origina esta situación anormal de consumo y por consiguiente una situación de avería.
El resultado de este estado de avería causara el daño de la propia carga y el posible deterioro de la fuente de suministro, por eso establecemos que la dirección del daño es de la carga a la fuente.
Incidencia de origen eléctrico. Dirección fuente - carga

En esta situación de incidencia la carga no es la causante directa de la avería ya que originalmente mantiene sus parámetros de impedancia así como sus consumos correctos.
En esta situación aparece un componente de desestabilización que es la tensión aplicada a la carga (voltaje nominal de trabajo).
En este caso la fuente sufre un deterioro por un agente externo al dispositivo (alteración eléctrica externa) que deteriora a la propia fuente de suministro. Este deterioro de la fuente puede afectar en forma de avería a la carga al verse aumentado o deteriorado la tensión nominal aplicada a dicha carga.
En este caso establecemos que la dirección del daño es de la fuente a la carga ya que el origen del deterioro es la propia fuente de suministro eléctrico. La desestabilización de las variables de control de la fuente de suministro causan una avería en la carga en forma de sobretension mantenida o transitoria.
Conclusiones
En muchos casos se verifica la existencia de un daño en el conjunto fuente/carga y se una forma automática se relaciona dicho daño a una alteración externa del suministro eléctrico, pero como hemos explicado de una forma conceptual en este articulo no siempre es así, por lo que es de vital importancia para el diagnostico correcto de la incidencia establecer la dirección del daño de una forma precisa y científica.
Daños en ordenadores (fuente - placa), en portátiles (alimentador - placa), en gama blanca (fuente - electrónica), en gama marrón (fuente - electrónica), etc... son daños producidos por la propia carga (dirección de la incidencia carga- fuente) y considerados daños vinculados al suministro eléctricos cuando realmente son daños vinculados a agentes internos al receptor como pueden ser:agotamiento en componentes, problemas térmicos, falta de mantenimiento, mal uso, fallos propios, etc..
