Daños electricos receptor

Tal como se ha relatado en capítulos anteriores, las alteraciones en el suministro eléctrico terminan por degradar la calidad de onda en alguno de sus parámetros: Frecuencia, amplitud, forma y simetría.

Esta degradación afecta a los receptores en forma de anomalías o averías, pero la calidad del receptor puede condicionar el alcance del daño.

 

Dichas alteraciones tienen como principales fuentes de origen: las propias instalaciones eléctricas, los fenómenos naturales y el funcionamiento de algunos receptores..

Estas alteraciones y sus efectos pueden clasificarse y relacionarse con los daños producidos en el receptor estableciendose de esta manera un perfil de daño o incidencia.

No todas las alteraciones en el suministro eléctrico generan daños en forma de avería, pero si pueden generar molestias operativas, reducción de la vida útil del dispositivo, agotamiento de componentes, etc…

Existen otros factores que “fomentan o facilitan” que las incidencias en el suministro eléctrico terminen en avería. Uno de estos factores es la calidad del receptor.

La calidad del receptor (fuente de alimentación)

El principal factor, ajeno a la propia alteración del suministro eléctrico, que “ayuda” o condiciona a que esta afecte al receptor y pueda propagarse, es la calidad del propio receptor, concretamente su fuente de alimentación.

La masificación de la electrónica en los hogares, la reducción de precio y por consiguiente calidad, la introducción de segundas marcas o marcas blancas en sectores profesionales e industriales, la copia de productos, la utilización de tecnologías obsoletas, etc.. ha llevado a que muchos de los diseños y sus componentes electrónicos sean de muy mala calidad y no cumplan con las mínimas normas establecidas para minimizar el efecto de las alteraciones eléctricas.

Este hecho se aprecia en el diseño y calidad de muchas fuentes de alimentación , las cuales no disponen de diseños adecuados para paliar las posibles alteraciones en el suministro eléctrico que puedan recibir. En muchos casos se utilizan diseños obsoletos, copiados, con ligeras modificaciones que a todas luces no cumplen con las necesidades actuales en lo que a protección eléctrica se refiere.

Muchas fuentes de alimentación carecen de filtros EMI completos, de simples varistores, carecen de componentes correctamente dimensionados, etc.. y utilizan diseños muy básicos y sin ningún tipo de protección en el diseño de las fuentes de stand by (consumo en reposo o espera).

Estas circunstancias establecen que ante una alteración del suministro eléctrico determinada, una fuente de alimentación de mala calidad pueda dañarse, mientras otra de calidad superior pueda atenuar dicha alteración y no verse afectada.

Una fuente de alimentación de calidad puede disminuir el porcentaje de averías que puede sufrir un dispositivo debido a las alteraciones del suministro eléctrico, ya que es capaz de atajar y atenuar dichas alteraciones evitando que estas pasen a su carga.

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